Los ataques a las líneas telefónicas de la UE provenían del reparto de Bruselas, donde está situada la sede de la OTAN.

"La parte norteamericana debe dar una explicación completa e inmediata acerca de los informes de la prensa sobre las escuchas ilegales de EEUU a la UE", dijo la ministra alemana de Justicia, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger.